Soledad Gómez, su trayectoria en la lucha contra el cáncer infantil

Os presentamos a Soledad Gómez González, la investigadora que trabaja en el Laboratorio de los Tumores del Desarrollo de la Fundación San Juan de Dios de Barcelona gracias a la Beca NEN 


Soledad se trasladó a Barcelona tras estudiar la Licenciatura en Biotecnología y un Máster Propio en Administración y Dirección de Empresas Biotecnológicas en la Universidad Francisco de Vitoria en Madrid, y tras realizar una Estancia en el laboratorio de John M. Coffin, Tufts University en Boston, donde participó en un estudio de retrovirus endógenos en relación con el cáncer de mama. 

Soledad con Joaquín Molí, miembro de la Junta Directiva de la Asociación NENEsta mallorquina afincada en Madrid se trasladó a Barcelona contratada por el Laboratorio de Tumores del Desarrollo del Departamento de Oncología del Hospital San Juan de Dios de Barcelona para trabajar en el proyecto “Marcadores de Prónostico y predicción de respuesta terapéutica en Neuroblastoma. Mecanismos de quimioresistencia” con la doctora titular Cinzia Lavarino. A raíz de este proyecto surgió el proyecto financiado también por NEN “Mecanismos de quimioresistencia a los fármacos antineoplásicos en neuroblastoma“, cuyos resultados deriven posiblemente en nuevas líneas de investigación. Compagina su trabajo con un Máster de Bioquímica, Biología Molecular y Biomedicina, Perfil Investigador, en la Universidad Autónoma de Barcelona y realizará el doctorado en el marco de los proyectos de investigación en los que colabora.

Mucho antes de que Soledad entrara en contacto con el cáncer en sus estudios, mostró su interés por el cáncer pediátrico colaborando como voluntaria de la AECC en Madrid, ayudando a los padres de niños ingresados en el Hospital Doce de Octubre.

Su vocación por la investigación surgió desde niña. Recuerda cómo desde los cuatro años preguntaba continuamente ¿por qué?, intentando descubrir el origen de todo lo que observaba. Su madre, pedagoga, y su padre, ingeniero, le respondían a sus preguntas y le animaban a seguir descubriendo su entorno. Recuerda con ilusión cuando le regalaron su primer microscopio.

Una característica esencial del laboratorio en el que trabaja es que se realiza investigación traslacional en los pacientes tratados en el hospital San Juan de Dios, situado a escasos metros del laboratorio. Soledad nos explica lo motivante que es para su trabajo que los resultados de las investigaciones puedan ser trasladados a la práctica clínica con el objetivo de mejorar el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de los pacientes oncológicos. Su contacto con los casos de los niños enfermos se produce en las reuniones semanales impulsadas por el Dr. Jaume Mora, director del Departamento de Oncología, en las que un equipo multidisciplinar que incluye especialistas en oncología, radiología, cirugía, anatomía patológica, traumatología, rehabilitación, medicina nuclear e investigadores, examina la evolución clínica de los pacientes ingresados en la planta de oncología para determinar el tratamiento más adecuado. Como investigadora conoce de primera mano los casos de los niños tratados y sus respuestas y ella también realiza su aportación como investigadora de la enfermedad. Reciben formación continua y conocen los tratamientos y protocolos que se aplican a los pacientes. Los tumores evolucionan en el tiempo y se adapta a las condiciones de adversas de su entorno. Por este motivo es importante conocer la historia clínica de los pacientes para poder estudiar y comprender la biología de los tumores.

Soledad nos explica cómo a diario contactan con otros laboratorios para realizar su trabajo, así como con investigadores en oncología de adultos.

Con el desarrollo de nuevas tecnologías es posible estudiar el genoma y los distintos mecanismos de regulación de los genes de las células tumorales. La integración de todos los datos generados por estas técnicas proporcionará un mayor conocimiento de alteraciones genéticas que determinan la biología de estos tumores y ayudará a la identificación de eventos clave involucrados en la tumorigénesis, proporcionando potenciales nuevas dianas terapéuticas.

Cuando le preguntamos qué siente al saber que tu sueldo está financiado por los padres y familiares de niños enfermos de neuroblastoma, nos responde que es una gran responsabilidad. Tiene una sensación parecida a la de haber recibido el apoyo de sus padres durante sus estudios y haber avanzado en el conocimiento gracias a ellos, al mismo tiempo que ellos se sentían orgullosos. Gracias a la beca NEN son muchos los padres que con su esfuerzo aportan su dinero para que ella pueda realizar su trabajo.

No nos puede responder a la pregunta que nos hacemos los padres de niños con neuroblastoma: ¿Para cuándo el tratamiento definitivo y el conocimiento preciso de la enfermedad? Pero estamos seguros de que trabajará duro para aportar su granito de arena.


Inicio